Bioconstrucción

Domo de Superadobe

Es un modelo de construcción que ha tomado en cuenta, para edificar de manera sustentable, técnicas que ya se utilizaban en la antigüedad. El arquitecto israelí Nader Khalili fue el primero en retomar el concepto de bioconstrucción como actualmente lo conocemos.

Desde 2012 se realiza en el Campo de Verano el taller de Bioconstrucción, que involucra estas recuperadas técnicas de construcción con tierra para la concienciación de los jóvenes de la situación de los países en vías de desarrollo, planteando la construcción en superadobe, no como alternativa a los actuales métodos de construcción, sino como planteamiento principal a seguir para compatibilizar la era de la información con la salud ambiental.

Domo Geodésico

Los domos geodésicos se diseñan a partir de un poliedro denominado icosaedro, un cuerpo geométrico de veinte caras, que está formado por triángulos equiláteros, cortados en madera, que en la proyección de sus aristas en una superficie esférica crean formas en virtud de la función con la que se elabore la cúpula que caracteriza esta construcción.

Durante el Campo de Verano de 2019 nos hemos atrevido a construir un domo geodésico cuyo icosaedro está formado por unos 105 triángulos equiláteros. Hay diferentes calificaciones en este tipo de construcción. La nuestra se clasifica en “función 3” cuya principal características, con respecto a otras calificaciones, es que es más sencilla de hacer, sobre todo, teniendo en cuenta el tiempo de 6 semanas del que disponemos para poder desarrollarlo.

Casa de Paja

La construcción en superadobe no se limita a la utilización de tierra, sino de materiales accesibles y asequibles en el medio cercano, como por ejemplo: la paja. Puede pensarse que este material es endeble y poco duradero, sin embargo, la técnica superadobe con paja es muy antigua y hoy en día se conservan perfectamente muchas viviendas de este tipo con más de 100 años de antigüedad. La mezcla especial de arcilla, paja y baba de nopal marca la nota característica de este tipo de construcción otorga un valor cementante significativo, como un yeso natural. Esto permite que las pacas de paja “respiren” a pesar de estar recubiertas por una capa de este revoco.

En el Campo de Verano “Construyendo una Ecoaldea” del 2014 pudimos fabricar nuestra primera casa de paja. Muchos jóvenes participaron en este evento y decidieron apostar por un modelo de vida más sostenible. Llenaron sus manos de barro cubriendo esa construcción que actualmente es utilizada como oficina para las actividades que se realizan durante el curso académico en las instalaciones.

Revoco de Barro

Revestir las paredes de nuestras casas en el interior y en el exterior no solo lo hacemos por una cuestión de estética, es una necesidad para que los hogares estén protegidos de los elementos naturales.

Hay una forma tradicional y muy ecológica de hacerlo: Usar el barro. Las ventajas de este material casi nos parecen imposibles pero son reales: absorbe y expulsa la humedad de las viviendas según haga frío o calor; es incombustible; neutraliza malos olores; absorbe sustancias químicas y podemos reutilizarlos infinidad de veces. Poco más se le puede pedir a un material de construcción respetuoso con la naturaleza.

Madera

La construcción en madera es una alternativa más respetuosa con el medioambiente que la tradicional de hormigón y ladrillo, sin embargo para considerar esta modalidad como ecológica, la madera debe obtenerse de la tala sostenible, donde por cada árbol talado se replanta otro con el objetivo de repoblar los bosques y reducir el impacto medioambiental.

En el año 2011 en el Campo de Verano “Construyendo una Ecoaldea” aprendimos a trabajar con la madera. En aquella ocasión aprovechamos dos contenedores para recubrirlos de madera y convertirlos en dos preciosas cabañas. También se cambiaron las ventanas y las puertas de la Ecogranja. En el año 2018 se ha puesto en marcha un taller de madera en el que se proponen nuevos diseños de fabricación con el uso de las nuevas tecnologías con las máquinas CNC.

Ladrillos Ecológicos

Comenzamos a hablar de ladrillos ecológicos en 1999 cuando un ingeniero, de una central térmica, Henry Liu, se dio cuenta que al año acababan en la basura 45 toneladas de ceniza. Para evitar este gran impacto ambiental comenzó a crear ladrillos ecológicos a partir de esos desechos.

Los ladrillos ecológicos son un elemento fundamental para la arquitectura ecológica. Tienen casi las mismas cualidades que los tradicionales, por lo tanto, su uso no supone la pérdida de calidad y están sometidos a una gran cantidad de pruebas de viabilidad.

La utilización de estos materiales es positiva para el medio ambiente, ya que a la hora de fabricarlos se requiere de una menor energía, se generan menos residuos, son muy buenos aislantes del frío y del calor y por ello se reduce el gasto de energía del hogar.

Existen diferentes tipos de ladrillos ecológicos pero en Aldeas Infantiles SOS se utilizan bloques de tierra comprimida formados por tierra, arena, agua y cal.

Baldosas Hidráulicas

También conocido como baldosas decorativas artesanales de cemento pigmentado. Para su fabricación se utiliza la prensa hidráulica lo que las hace muy resistentes. Una de sus grandes ventajas es que no requiere de la utilización de hornos lo que hace que su fabricación sea más ecológica.
Desde el año 2015 en el Campo de Verano “Construyendo una Ecoaldea” hemos puesto en marcha la fabricación de baldosas hidráulicas usando técnicas, para su diseño, muy actuales como son el uso de impresoras 3D para la fabricación de las trepas. Unir las tradiciones con los avances tecnológicos más punteros es uno de nuestros objetivos porque ambas técnicas se pueden nutrir y perfeccionar. Conseguir la fusión entre lo tradicional y lo más actual para ofrecer un producto mejorado y, siempre, respetuoso con nuestro entorno.

Con ello conseguimos fabricar pisos preciosos, prácticos, asequibles, versátiles y elegantes.

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